Maxis creadora de los revolucionarios Sims está ya desarrollando un nuevo simulador que puede volver a arrasar en ventas.

Se trata de Spore, que parte de primitivas formas de vida unicelulares que flotarán en el agua de un planeta desconocido y, a partir de ahí, deberán evolucionar. Spore es la última vuelta de tuerca de un género, el de los simuladores sociales, enormemente popular.

La clave es la introducción del concepto evolución en su sentido más amplio. Lo que permitirá Spore al jugador, según sus creadores, es determinar cómo evolucionarán sus seres, a partir de una simple célula.

A partir de ahí, no hay apenas límites en el juego, ya que la finalidad es el crecimiento de la especie, su desarrollo, e incluso la colonización de otros mundos en una galaxia virtual.

Se trata de dejar en manos del jugador la mayor cantidad de decisiones evolutivas posibles, de tal forma que las primitivas formas unicelulares puedan llegar a convertirse en terroríficos monstruos, o en bellos seres vivos, siempre a gusto del consumidor.

Será el propio videojuego quien determinará, en función de la fisionomía del nuevo bicho, si es viable, así como su comportamiento (pacífico o agresivo, y cómo come, anda y se comporta en general).

El concepto parece una mezcla entre Los Sims y otros juegos, como Civilization, en cuanto a que se puede determinar la evolución de las razas, según la BBC. Y la exploración de otras galaxias añade un atractivo más a Spore.

No existen más detalles del desarrollo de este juego, y Electronic Arts parece guardar el proyecto en secreto.

Spore
Spore
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