Francia e Inglaterra preparan un proyecto de ley contra los usuarios P2P.
El Gobierno británico y francés preparan un proyecto de ley que obligará a los proveedores de servicios de Internet a desconectar a quienes reincidan en la descarga ilegal de música o películas.
Los clientes sospechosos de ese tipo de prácticas recibirán un aviso en cuanto sean detectados por primera vez, serán suspendidos por algún tiempo a la segunda ocasión y, si vuelven a reincidir, se quedarán sin conexión.
Y mientras en España, ninguno de los dirigentes de este país es capaz de hablar claramente y dar su opinión sobre este asunto (no quieren perder votos), el problema vendrá después de las elecciones cuando estos ricos personajes se reunan con la famosa SGAE a negociar que hacer contra los grandes ladrones del siglo XXI (vease el sarcasmo).
Esta claro que la famosa frase: “el rico es cada día mas rico y el pobre es cada día mas pobre” es una realidad incuestionable. Pseudocantantes del tres al cuarto con casas de 500 millones de pesetas, que siguen protestando y llamando ladrones a todos los españoles cuando nos tendrían que dar las gracias de vivir como reyes y cuando nos están cobrando los doce temas de su “gran” CD de música, de las que sólo se salva una canción… ¿quién es el ladrón?
Pseudocantantes de los años 70 y 80, que se hicieron ricos cantando como lo hace cualquier niño de cinco años y que quieren vivir del cuento con esos “grandes temas” que aportaron a la humanidad hace varios decenios.
Quizás deberían de aprender de Ryuta Kawashima, cabeza pensante del formato Brain Training que hace unos días confesó que ni uno solo de los Yens generados ha ido a parar a su bolsillo. Cuando legalmente, la mitad de esa cantidad le correspondería a él mientras que la otra parte iría destinada a la Universidad de Tohoku, en la que imparte clase. Sin embargo, su filosofía de vida de ganar lo estrictamente necesario para vivir, le ha llevado a conformarse con su sueldo de 100.000 dólares anuales.
Veremos en que queda todo esto pero como dice el refrán: cuando las barbas de tus vecinos veas pelar, pon las tuyas a remojar…

